La cita es ineludible si pensamos en las capturas directas de la serie “Equivalentes” que Alfred Stiglitz realizó entre 1923 y 1931, donde cada imagen depende de forma radical del efecto de corte determinado por la continua extensión del cielo.
…y entonces REPLAY…
…pues el ser humano se identifica de manera empírica por la ausencia de lo eterno…
El cielo es en esencia un espacio no compuesto, pues su magnitud comienza en un lugar carente de líneas divisorias y trazos fragmentarios. No existe quien reconozca un lugar específico de tierra bajo el cielo ni una forma permanente en el estado de las nubes. Es por eso que REPLAY borra cualquier noción de latitud geográfica que se pueda denotar, para dar paso a una nueva latitud que reflexiona desde lo inmenso sobre el estado transitorio del espacio cielístico.
REPLAY es finalmente, una composición que atiende a las caracterísicas propias de la cámara fotográfica relacionadas con el fuera de campo y el recorte. De esta manera en la fusión de las formas se fija un estado de tiempo específico a partir de diferentes situaciones cielísticas capturadas en diversos tiempos espaciales. Es entonces cuando aparece esta nueva latitud referida a una sola perspectiva que conduce a una la reflexión sobre las otras miles de operaciones posibles determinadas por el objeto cielo. En REPLAY, el cielo nunca deja de ser cielo es decir, el referente nunca desaparece para dar paso a una otredad, sin embargo, el lugar común de la continuidad eterna es cuestionado por los delicados descalces tanto cromáticos como direccionales de los módulos.
El cielo como objeto de captura y las nubes que por el transitan, pasan a ser un signo simbólico a la vez que indicial, pues se trata de datos inmateriales que registra el espacio. Es ahí donde aparece la estructura sígnica mínima de la fotografía determinada antes que nada por su estatuto de rastro, humo y finalmente huella de la realidad.
Florencia San Martín