









La serie “Territorio Ocupado” se trata de un registro de poses ambiguas en cuanto a su procedencia natural o artificial, es decir, de un esfuerzo por hallar un límite estrecho entre lo que podría ser preparado y o encontrado.
Hay una gran distancia entre hacer una foto y sacar una foto. “El hacer” tiene que ver con el construir un espacio de ficción que no existe en la realidad sino que es fabricado, y “el sacar” significa un hallazgo documental con una realidad que circula en el espacio visible. Esta distancia a su vez es paradójica respecto a la fotografía como lenguaje puramente denotado, puesto a que esta es finalmente, un discurso fuertemente connotado, es decir, una puesta en escena no solo del objeto referente sino de las maniobras propiamente fotográficas que se utilizan al disparar el obturador.
Me interesa la ambigüedad de la pose, la rareza en la composición, la cercanía con el documento a la vez que con la puesta en escena, la narratividad en una dimensión casual o dispuesta. El paisaje blanco como sinfín , nieve o sal, como escenario documental cercano a lo artificial, la toma horizontal y rigurosa como estrategia del registro, más los personajes que allí habitan lo hacen de una manera extraña, tan cercana a la cotidianidad como a las maniobras de la simulación.
Se trata finalmente de una reflexión acerca de los límites entre ficción y realidad de la representación fotográfica, además de una relación ambigua entre la cosa y su contexto, o entre los seres humanos y el paisaje.